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Glawogger documentando

Se llama Michael y también es austriaco. Tiene el pelo blanco "”largo en ocasiones"” y también depura y planifica sus películas de forma extrema. Plantea frontalmente sus obras y también, alcanzados los créditos, suele dejar más preguntas que respuestas. Estamos hablando de un cineasta que, aunque también se codea con la ficción, me da a mí que será recordado por sus duros encontronazos con la realidad. Se llama Michael Glawogger y dice que su sueño en el futuro es "hacer un documental sin tema". Y viendo su filmografía documental, seguro que, aunque no nos cuente absolutamente nada, será visualmente impactante.

Dos de sus films más aclamados son Megacities, premiado en San Francisco y Vancouver, y Workingman's death, que dejó con el culete torcido al jurado del Festival de Gijón y, supongo, que a los espectadores. Dos películas que suelen enclavar en una trilogía, junto a Whore's Glory, sobre el mundo del trabajo o, mejor dicho, sobre la supervivencia.  

MEGACITIES (1998) es cine invisible sobre gente invisible. Película inexcusable que, por desgracia, es carne de festival pero que fue, como toda la obra de Glawogger, poco demandada en las salas. En una horita y media se nos muestran diferentes retazos y retratos de la substancia de las grandes metrópolis: enormes ciudades, como México DF, Mosc, Bombay o Nueva York, donde la colosal reunión de seres humanos por metro cuadrado, paradojas del destino, consigue una deshumanización y una individualidad casi total. Adicciones suburbiales, alcantarillas hogareñas, quiméricos sueños de grandeza y así hasta doce disparos de realidad que nunca hubieran sido visibles sino es por Megacities, pero que son una ínfima parte de un contexto cada vez más real. Quizá un pequeño reproche, que no afea en absoluto el resultado (incluso, al revés), es que esa formalidad y esas imágenes tan estéticas interfieren en las intenciones más objetivas. Aquí os dejo una sinopsis audiovisual de Megacities y veréis como se os despierta las ganas de verla. Eso sí, que os quede claro que las imágenes son tan bonitas como su discurso real.

Recuerdo de WORKINGMAN'S DEATH (2005) las bellísimas representaciones de una necrópolis de navíos en Pakistán donde los obreros recortan los buques para recuperar el metal. Y me vuelve a pasar lo de siempre con este tío, que se me olvida todo lo que representan esos planos. En este caso, las condiciones laborales tan desoladoras que todavía existen en la actualidad. Recuerdo también las claustrofóbicas secuencias de unos ilegales mineros rusos por los subterráneos y poco estables tneles de una mina de carbón. Y unos desolladores de cabras y vacas (ojito con las imágenes) en Nigeria que se ganan la vida bañados en sangre. Y los empleados siderrgicos chinos jugándose la vida en los altos hornos. Y recuerdo en Indonesia como, bajo la vista de los turistas, unos braceros trasportan sobre sus hombros unas cestas con decenas y decenas de kilos de azufre. Y su fascinante banda sonora de envoltura industrial. Y"¦ uf! Tremendo documental, dignísimo de ver en pantalla lo más grande posible, que viene encabezado por una cita de Faulkner: "No se puede comer ocho horas, ni beber ocho horas diarias, ni hacer el amor ocho horas... lo nico que se puede hacer durante ocho horas es trabajar. Y esa es la razón de que el hombre se haga tan desdichado e infeliz a sí mismo y a todos los demás.". Y si hablamos de mucho más de ocho horas, lejos de la familia, por una miseria de jornal y en situaciones de riesgo extremo tenemos Workingman's death. Una pena que sea un documental y no una película de ficción.

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¡Ah! Se me olvidaba. Pues resulta que dentro de la segunda edición del Rambleta Docs hacen una retrospectiva a Michael Glawogger donde ponen estas dos películas. Mira t que cosas, ya tenía acabado el post y me entero de que se pueden ver en Valencia tanto Megacities como Workingman's death, los próximos días 10 y 11 de abril, en Espai Rambleta, y por tres euros. Que sí que es verdad, que me acabo de enterar. Voy a ver si me regalan unas entraditas para ver a Nacho Vegas por el artículo; que, en realidad, a mí estos documentales me la sudan.

Por A positivar